Se trata de una ermita de pequeño tamaño construida al estilo de la arquitectura tradicional coreana hanok. Se ubica justo al lado de un acantilado que pertenece a la Roca Byeongbawi. Su ubicación y su historia le otorgan a esta ermita un aire especial, ya que su acceso no es fácil y su aspecto refleja su origen añejo. Se puede llegar a pie por un camino, pero no hay estacionamiento en los alrededores.