El Templo Banyasa es único en su tipo, ya que muchos de sus pabellones se encuentran en una antigua mina. Tan pronto se ingresa al predio, se destaca el Pabellón Daeunjeong ante un acantilado de roca. Y luego, al desplazarse detrás de este pabellón, hay un camino hacia la mina, donde pueden apreciarse las otras construcciones. Por su disposición topográfica, la zona de la mina es relativamente fresca en verano y cálda en invierno. Otro punto interesante de ver es el pequeño estanque de lotos que le da un toque estético al entorno.