El sendero Seonjae-gil, famoso por su hermoso follaje otoñal a lo largo de un valle, tiene unos 9 km de largo desde el templo Woljeongsa hasta el templo Sangwonsa. Es un camino que los monjes y los fieles budistas suelen recorrer. Los visitantes pueden apreciar la historia del lugar mientras dan por un paseo, donde se ven vestigios culturales y animales y plantas silvestres, hasta llegar al arroyo Odaecheon. Este sendero está recomendado para parejas que desean tener una cita romántica, para adultos mayores e incluso para familias que viajan con niños.