21/05/2024
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Festival
Hanok
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Festival_de_los_faroles_budistas
Por Sebastián Parodi
¿Por qué asistir al Festival de los Faroles de Loto de Seúl, una celebración budista, si yo no soy budista? Porque es un evento maravilloso, ¡lleno de color y tradición! Eso es lo que me impulsa a visitarlo una y otra vez, a pesar de que lleve muchos años viviendo en Corea (y aunque caiga una buena lluvia). No me canso de recomendarlo a familiares, amigos y conocidos, sean de Argentina u otros países hispanohablantes. En especial, me encanta ver el Desfile de los Faroles de Loto sobre la avenida Jong-ro, en el centro histórico de Seúl. Acompáñenme en este paseo budista que este año estuvo pasado por agua.


Uno de los epicentros de este festival lo encontramos en el templo Jogyesa. Este gran templo enclavado en plena zona urbana se viste con faroles multicolores durante los meses de abril y mayo por las celebraciones. Tanto de día como de noche podemos apreciar los faroles colgando y cubriendo buena parte del patio cerca del pabellón principal. Aunque los orígenes de este templo datan del siglo XIV (finales de la época de Goryeo), tomó su forma y su ubicación actuales en 1910. Un fotógrafo me acompañó durante la visita y tomó las bellas imágenes que compartimos en este artículo.


Uno no puede evitar quedarse con la boca abierta al mirar para arriba y contemplar ese patio decorado con un techo de faroles de loto. Ya desde la entrada se pueden apreciar los vivos colores típicos de la festividad, pero al llegar al patio de faroles rojos, la escena es sencillamente una maravilla. Lo primero que hice fue la ceremonia del Baño de Buda. Después de dejar un pequeño donativo al templo, se toma un cucharón largo de madera y se vierte agua tres veces sobre la estatuilla de Buda. Es una práctica que tiene una profunda carga simbólica de purificación. A medida que uno camina por el lugar, puede oír los cánticos budistas y ver a los fieles orando frente a las imágenes doradas de Buda en el pabellón principal. Aunque en estas fechas suele haber muchos visitantes, lo mejor es moverse en silencio y detenerse en las bellezas visuales a nuestro alrededor. Es imposible no levantar constantemente la cabeza para observar los faroles multicolores del patio que tiene un árbol en el centro: una preciosa postal.


¡Hora de almorzar! ¿Y qué mejor lugar que un restaurante especializado en comida budista? A solo 400 m del templo, en plena zona de Insa-dong, tenemos Sanchon. Si han hecho alguna vez estancia en un templo (temple stay), quizás les haya parecido que la comida que se sirve es un tanto insulsa, ya que no se utilizan muchos condimentos ni carne. Pero este restaurante nos ofrece unos menús muy completos y sabrosos, que incluyen una entrada y un té. Pedimos el Temple set meal, que es una gran variedad de platillos de vegetales, raíces sazonadas, tofu, gelatina de bellota muk, sopa doenjangjjigae, crepe de col baechujeon y mucho más. La presentación también es excelente. El lugar es muy amplio y está bien decorado. Como música de ambiente se oía una melodía a piano, muy suave, que me resultó familiar. Me tomó un tiempo darme cuenta de que era de un musical, una versión de No llores por mí, Argentina. ¿Casualidad?
Dangnamul
Es la hierba angélica acompañada de tofu. Ubicada en el centro del menú, tiene un sabor fresco y muy aromático.
Yeongeun
Es la raíz de la flor de loto. Viene condimentada con salsa de soja y una pizca de naranja.
Beoseot
Hongos (setas) en un pincho, sazonados con una salsa agridulce.
Deodeok
Raíz carnosa de una hierba que se utiliza también con fines medicinales. El condimento es ligeramente picante.
Y por si eso fuera poco, el restaurante está junto a una galería de arte: Gallery Mona Lisa Sanchon. Si quieren ir al baño, tendrán que pasar por esta galería y no podrán evitar detenerse a ver los cuadros expuestos. ¡Yo tuve la suerte de encontrarme a un monje tocando el piano!


Restaurante Sanchon (산촌)


Si algo viene bien después de una comida es una rica infusión acompañada de un postre. Y ya que estábamos en modo tradicional, no podía faltar una visita a un salón de té ubicado nada menos que en una típica casa hanok de Insa-dong. Aunque teníamos unas horas de espera hasta el inicio del desfile, no nos aburrimos ni pasamos hambre. Después de examinar detenidamente el menú, nos decantamos por un té de azufaifa (daechucha, en coreano) y un té frío que se llama sujeonggwa, que traía riquísimos trozos de caqui adentro (está hecho con canela, azúcar negra, piñones y jengibre). ¡Pero hay muchas infusiones para elegir! En versiones frías y calientes. De postre: unas yakgwa, que son galletas de miel fritas con forma de flor; y un injeolmi kkul hotteok, que son unos pequeños crepes suaves con relleno dulce, bañados en miel y en polvo de frijoles.
Consejo: Tengan cuidado con las yakgwa, que son sabrosas, ¡pero también son una bomba de calorías! Y si piden el injeolmi kkul hotteok, les recomiendo probarlo cuando esté calentito.
Hanok Café Insadong (한옥찻집)


Y finalmente, a partir de las 19:00 empezó el desfile. Pero claro, partía desde la zona de Dongdaemun, así que tardó casi media hora más en llegar a nuestro lugar. La intensidad de la lluvia variaba, pero no dejó de caer durante todo el desfile. ¿Creen que eso amedrentó a los fieles que desfilaban? Para nada, el desfile no se canceló y algunos hasta se animaron a caminar sin piloto de lluvia, incluso pese a que la temperatura había bajado. Yo recibí amablemente un farolito de regalo y duró encendido más de lo que me esperaba, esquivando ágilmente las gotas que caían cerca de la llama de su pequeña vela.


Y se preguntarán: ¿cómo estaban encendidos los faroles bajo la lluvia? Ya lo tenían todo preparado: los faroles eran a prueba de agua, así que no dejaron de iluminar la noche de Seúl. Terminamos un poco mojados, pero contentos, con la sensación de haber compartido un momento de alegría colectiva pese a las adversidades. Quizás una buena inspiración para aquellos que quieren seguir el camino de la iluminación. Y al igual que la llama de mi farol, que al final se apagó con la lluvia, yo también di por cumplida mi visita. Pero guardo todavía una huella de esa lucecita, ahora bajo la forma de un lindo recuerdo.
● Información turística: +82-2-1330 (coreano, inglés, japonés, chino, ruso, vietnamita, tailandés, bahasa)
● Este artículo fue redactado en mayo de 2024. Puede haber cambios posteriores, por lo que recomendamos informarse antes de visitar los lugares mencionados.