La calidad de la cerámica se define por tres características
importantes: el color, el sonido y la textura. El color se refiere el
color externo de la cerámica, el sonido es el tono del sonido que
produce la pieza al golpearla ligeramente con los dedos, y la textura
debe ser suave y refinada para indicar que es una pieza de alta calidad.
Además de estos criterios, hay que tener en cuenta el propósito
de la adquisición de la cerámica. Si el propósito
es la decoración, hay que tener en cuenta el artista, el año
en que se elaboró, y el método de la creación; en
caso de que adquiera la cerámica para uso cotidiano, verifique
si está esmaltado apropiadamente, si es resistente, si tiene defectos
y si el precio es razonable. |