El condado de Cheorwon es uno de los lugares menos pensados para ver una exposición de arte. Ubicado en el extremo noroeste de la provincia de Gangwon-do, ofrece al visitante la ventaja de su cercanía con la frontera con Corea del Norte, y así poder mirar este aislado país desde la Zona Desmilitarizada (DMZ, por sus siglas en inglés). Además, Cheorwon es la sede del Proyecto DMZ Real, una iniciativa de arte colaborativo emprendida por artistas de Corea, Francia, Alemania y el Reino Unido.
“Corea del Sur llamó mi atención debido a la situación que prevalece en este país”, comentó el artista francés Amandine Faynot, videoartista que colaboró en la videoinstalación 248 del proyecto. “Después de 60 años, el conflicto bélico sigue vigente, lo cual es paradójico. Sólo se está tratando de mantener el status quo”.
Cheorwon es un lugar muy especial dentro de esta dividida península. Antaño fue un condado de Corea del Norte, y el líder norcoreano Kim Ilsung proyectaba levantar en este sitio la futura capital del país que resultaría de unir a las dos Coreas. Sin embargo, este sitio acabó sirviendo para señalar la Línea de Demarcación, partido en dos a lo largo de los cuatro kilómetros de ancho que tiene la DMZ.
“No es lo que yo esperaba”, afirmó el artista coreano Lee Jooyoung. “Nos encontramos en lo que es literalmente un área bélica, y sin embargo uno experimenta la sensación de que incluso en la DMZ la vida continúa”.
Debido a la situación política, el ecosistema de Cheorwon es limpio y se mantiene impoluto, lo que lo convierte en un hábitat inigualable para muchas especies de plantas y animales. En años recientes, el gobierno surcoreano ha ofrecido pagar a los agricultores que usen estas tierras. La próspera industria del turismo lleva a los visitantes a conocer diversos sitios desde los cuales se pueden atisbar Corea del Norte desde la lejanía; por otra parte, esta región es un destino muy favorecido para la práctica de diversas actividades, desde la navegación en rápidos, hasta recorridos en vehículos todo terreno.
“Yo provengo de esta área, la cual está sometida a una estrecha vigilancia militar, pero que ahora es libre”, puntualizó Kim Lyang, artista coreano radicado en París, Francia.
Desde el Observatorio de la Paz de Cheorwon se puede atisbar Corea del Norte en la lejanía.
Congregados a través de la iniciativa de arte contemporáneo conocida como Samuso, once colaboradores se han dedicado durante medio año a preparar obras de arte, las cuales se exhiben en diversos sitios de la Zona Desmilitarizada (DMZ), como son la Oficina de Turismo del Triángulo de Hierro, el Segundo Túnel Subterráneo, el Observatorio de la Paz de Cheorwon, la Estación del Woljeong-ri, así como el Edificio del Partido del Trabajo. Los turistas que visitan el área tienen acceso a las exposiciones de arte. La afluencia alcanza la cifra de 20 mil turistas por mes, en promedio. El Proyecto DMZ Real también organiza recorridos los fines de semana, los cuales parten del Centro de Arte Sonje, en Samcheong-dong, Seúl.
“Yo me imaginaba que la parte de la frontera de Cheorwon estaba muy vigilada, que el ambiente sería muy tenso, pero no fue así en lo más mínimo”, afirma Park Jae-yong, quien realizó el primer recorrido del Proyecto DMZ Real el 28 de julio. “Fue como estar en la selva. Cada vez que fui mi experiencia resultó diferente, como lo fueron las impresiones que me dejó”.
La primera parada del recorrido se hace en la Oficina de turismo del Triángulo de Hierro, imponente edificio de estilo coreano levantado en el área urbana de Cheorwon. En el segundo piso de esta construcción se exhiben fotografías del artista coreano Noh Sun-tang, las cuales documentan los contextos social y político de la vida cotidiana en Cheorwon. Las imágenes de este artista se pueden ver en el recorrido por la DMZ, y de esta manera aparecen ante el visitante retratos en los sitios más inesperados.
En la Oficina de turismo del Triángulo de Hierro se exhiben fotografías de Noh Suntang.
En 1975 se descubrió la entrada de un túnel en las colinas situadas al norte del Cheorwon, dinamitado en la roca por infiltrados norcoreanos. El segundo de los cuatro túneles que fueron descubiertos, se encuentra a 160 metros bajo el suelo. Está abierto a los visitantes, y éstos pueden recorrer un tramo de 500 metros.
“Recorrer este túnel hasta el final es una verdadera tortura”, comentó Dirk Fleischmann, artista conceptual procedente de Alemania. En su primera visita, ni siquiera logró llegar al final, pues pensaba: “No es más que una oquedad”. Sin embargo, se preguntó cuáles serían las expectativas de la gente en relación con el túnel, qué les movería a recorrer éste hasta el final. Ello lo motivó a instalar Chandelier 363-931, una instalación en la que se muestra una araña de luces a los intrépidos visitantes que logran llegar hasta el final del túnel. La araña es de tipo prefabricado, reconstruida por el artista coreano Shin Hyo-cheol.
Los visitantes deben recorrer encorvados un tramo de 500 metros del túnel para llegar hasta la instalación de Fleischmann.
"Fue trabajoso llegar hasta aquí, y también a los alrededores", comentó Fleischmann. Para poder llegar a Cheorwon y explorar la DMZ tuvo que alquilar un automóvil; era la primera ocasión que conducía un coche en Corea. “No entendía los letreros; fue muy arriesgado”.
En su recorrido, Fleischmann tomó 150 fotografías de letreros presentes en este área, desde información histórica, hasta advertencias militares. Al ignorar su significado y quién los había hecho, conjeturaba sobre su probable origen. “Me cuestionaba la procedencia de todo esto”, relata. "En el caso de un periódico uno sabe quién es el autor de un artículo".
En la segunda obra con la que colaboró, reescribió el texto de los letreros en las ventanas del monorriel del Observatorio de Paz de Cheorwon. Garabateados con su propia mano, los mensajes previenen contra ataques terroristas y espías, así como a tirar basura.
“Mi intención fue crear una nueva lectura”, afirma Fleischmann. “De esta manera, es posible percibir tras la escritura la presencia de un ser humano”.
Las ventanas del monorrail del Observatorio de la Paz de Cheorwon están tapizadas
con mensajes escritos a mano por Fleischmann.
El Observatorio de la Paz de Cheorwon es el área más grande del Proyecto DMZ Real, y en él se encuentran diez obras de arte. La sala principal del observatorio es un área con asientos en la cual los visitantes ven un video sobre esta región, acompañado con una interesante narración y música. También se puede observar el paisaje natural del lado de norcoreano de la DMZ, a través de un gran ventanal.
“Solo desde estos sitios el visitante podrá observar a Corea del Norte con sus propios ojos”, afirmó Nicolas Pelzer, artista alemán que interviene sitios de importante resonancia política. Su obra, “Dislocated Cinema” (Cine disubicado”) trata sobre su preocupación sobre la “Faz del paisaje cuando uno se encuentra dentro del edificio”.
Este artista instaló un biombo de vidrio esmerilado en uno de los extremos del observatorio, a fin de interferir con la vista y retar al visitante a reflexionar sobre lo que alcanza a ver. “El empleo de vidrio en los observatorios nos informa de la manera cómo el vidrio puede llegar a modificar nuestra percepción de las cosas, y de cómo crea una imagen. El panorama así presentado es como si fuera una fotografía”.
La instalación de Pelzer obstaculiza la vista desde un extreme del Observatorio de la Paz de Cheorwon, y obliga al visitante a reflexionar sobre lo que alcanza a ver.
Los visitantes también pueden atisbar a Corea del Norte usando binoculares que funcionan con monedas. El artista Francois Mazabraud utilizó estos aparatos en su obra de colaboración “Hidden Landscape” (Paisaje oculto). Insertando una minipantalla de su manufactura en estos binoculares, sobrepone efectos del videojuego de guerra conocido como Call of Duty. “Cuando uno mira a través del telescopio lo que se ve es una mentira; por lo tanto, está pantalla quizás si logra mostrar la verdad sobre esta área”, precisó.
En el observatorio hay también exposiciones de los artistas Noh Suntag, Lyang Kim, Amandine Faynot, Simon Morley, Lee Jooyoung, Hwang Sejun y del colectivo de arte Part Time Suite.
La intención de Mazabraud fue crear una pieza que no pudiera ser reconocida como obra de arte,
lo cual logró usando binoculares que funcionan con monedas.
En la estación de Wojeong-ri, estación de tren abandonada de la DMZ, el visitante podrá apreciar obras de Noh Suntag, del artista británico Simon Morley y del artista de la videoinstalación Kim Sylbee. Kim creó la videoinstalación “Friendly Fire” (Fuego amigo) en la cual presenta una historia de ciencia ficción sobre una tragedia fratricida, estableciendo así un paralelo con la situación que prevalece en la península de Corea.
“Existe un paralelismo con nuestra situación actual, pero también presento mi pronóstico sobre lo que ocurrirá en el futuro con base en lo que nos enseña la historia”, comentó Kim. “Titulé a este proyecto ‘Fuego amigo’ porque se dispara no a un enemigo, sino a tu amigo. Con este nombre me refiero de una manera suave a lo que está ocurriendo”.
El último tramo del recorrido son las runas del Edifico del Partido del Trabajo, el cual fue destruido durante la guerra y se permitió que llegase a su total deterioro sin la más mínima intervención humana. Colocada al frente, la instalación de Kim Lyang “My Saintly Shelter” (Mi refugio santo), un sucot judío representa la idiosincrasia nómada de una Corea dividida. El padre de Kim nació en Corea del Norte, sin embargo dada la situación actual no pude visitar su lugar de origen.
“El arte se queda pequeño en comparación con el lugar”, comentó el curador Lim Hyejin. “Al menos, confiamos en que nos permitirá reflexionar”.
--- Artículo cortesía de korea.net ---